
Es maravilloso sentir que te vas a casar cómo realmente has soñado, y María, una enamorada de los sombreros lo tuvo claro desde que se puso en contacto con Malonsilla.
Ya tenía su vestido pero faltaba el toque principal para el gran día, un canotier, EL canotier. Además lo acompañamos con una peina con las mismas flores que el canotier para que pudiera llevar una vez empezara el baile y no se le quedara la cabeza desnuda.
Para su canotier decidimos hacerlo en una talla más pequeña de lo habitual, pues lo último que queríamos es que le tapara la cara, era un día para brillar, para que se le viera bien, y así fue.






María, muchísimas gracias por hacer todo tan sencillo, y por supuesto por lucir tan bien nuestro canotier y mandarnos estas fotos para deleitarnos, ¡nos encantan estas novias diferentes!


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